Hace muchos años, asistí a un curso con una persona que me tocó de manera especial. Una persona que, de repente, empezó a compartir reflexiones que, de alguna manera, llevaba tiempo intuyendo o preguntándome y que, todavía en ese momento, no tenían un orden ni un verdadero sentido. Recuerdo que esta persona, Caubí Nova, un educador brasileño, entre muchos mensajes potentes, compartió una frase que caló en mí de manera profunda “A un niño mentalmente sano, no puede gustarle la escuela” de muchas maneras, me sentí identificado con esta frase, no sólo por mi propia experiencia como estudiante, sino también en mi experiencia como educador en proyectos con jóvenes.

En este artículo, voy a compartir algunas reflexiones sobre lo que para mí es uno de los grandes temas, la Educación, y mi manera de verla y entenderla.

Es muy interesante observar que en la naturaleza todo tiene un propósito, hasta tal punto, que no existe el concepto basura. Todo y cuanto existe en la naturaleza se va transformando e interactuando con reciprocidad mutua en un proceso de equilibrio y cambio constante. Menos en el caso de los seres humanos, quienes de una manera voraz, estamos destruyendo el equilibrio de los ecosistemas, extinguiendo especies, contaminando el agua, el aire y un largo etcétera. Es muy curioso porque la palabra humano significa etimológicamente “El que pertenece a la tierra”, en este sentido, podríamos decir que la mayoría de los seres humanos, estamos muy alejados de ella, es decir, estamos deshumanizados, hasta el punto que, en muchos casos, estamos maltratándola sin ninguna compasión ni respeto, pero, más allá de que este hecho sea la causa, es, para mí, la consecuencia de un hecho más profundo, es decir, es el resultado de una desconexión y desconocimiento de quién verdaderamente somos y cuál es nuestro verdadero propósito y es que, si tú has sido “Educado” en un sistema escolar parecido al que fui yo, el autoconocimiento y la inteligencia emocional brillaron por su ausencia.

La educación del SER. Si seguimos con el símil de la naturaleza, podemos ver como toda la información necesaria para que un limonero de frutos, ya se encuentra en la semilla desde su inicio, es decir, que la semilla ya tiene en su propia naturaleza todo el potencial para florecer y, es a través de un proceso de crecimiento, dónde esta semilla va desarrollando y expresando su potencial. De la misma manera, siento que cada ser humano, viene a este mundo con un potencial en forma de Dones, que etimológicamente significa “Regalos” y que, la educación, debería parecerse más a un proceso de jardinería, donde los educadores dinamizaran un proceso de guía y acompañamiento para que cada SER, pueda ir descubriendo sus regalos por él o ella misma. De hecho, no creo que esté diciendo nada nuevo ni original, la palabra Educar en su etimología, viene de educare, que significa “Cuidar, guiar o alimentar” y de exducere, que significa “Sacar o extraer de dentro a fuera” y, si observamos un poco, el coaching, una herramienta de desarrollo personal cada vez más extendida, parte de esta forma de entender la naturaleza humana, es decir, de la mayéutica Socrática, esto es, y tal como Sócrates planteaba, la sabiduría sobre quienes somos ya está dentro de cada uno de nosotros y, es través de un proceso de autocuestionamiento y autoconocimiento, donde cada persona puede acceder y llegar a conectar con esa sabiduría interior, que le lleva a darse cuenta del potencial que alberga dentro de sí mismo.

De alguna manera, la educación así entendida, sería la encargada de que cada ser humano descubra, lo que el experto en educación Sir Ken Robinson define como “El Elemento”, esto es, el lugar donde confluye lo que nos apasiona y lo que se nos da bien, o también podríamos decir, el proceso donde cada ser humano descubre su propia naturaleza, palabra cuyo significado etimológico significa “Nacer”, es decir, lo que nace de forma natural en nosotros.

Educar para la libertad. En este sentido, se trata de una concepción de la educación destinada a educar para la libertad. Es muy interesante esta palabra porque si estudiamos su etimología quiere decir “Capacidad para ser libre” y, libre a su vez, tiene dos significados. El primero de ellos es “Liberar”, entendiendo la educación como el proceso que permite a las personas liberar el potencial que llevan dentro, de la misma manera que la semilla de un limonero está invitada a liberar limones, porque eso es lo que tiene dentro, este proceso de aprendizaje, permite a las personas darse cuenta de que tienen dentro y les permite canalizar formas y maneras para la expresión de esos dones. El segundo  significado  de la palabra libre es el de “Crecer”, porque para que haya una autentica liberación de nuestro potencial, este necesita de nuestro propio proceso de desarrollo y crecimiento personal, de ahí que el autoconocimiento y la educación emocional, sean puntos básicos e imprescindibles en esta forma de entender la educación.

Educar para disfrutar. Al fin y al cabo, se trata de educar para ser feliz, es muy interesante porque si uno busca el significado de esta palabra, encontramos que viene del latín “Felis” que significa “fértil o fecundo”.  De la misma manera que un limonero se autorrealiza cuando da limones, pues estos son la máxima expresión de sus dones, los seres humanos, experimentamos una felicidad y una plenitud completa cuando reconocemos cuál es nuestra semilla y buscamos canales para su expresión. Esto nos lleva a que disfrutemos de la vida de una manera más intensa y profunda y con sensación de verdadero propósito y sentido, y es que, no es casualidad que la palabra Disfrutar signifique etimológicamente “DAR FRUTOS” pues es el punto en el que un ser humano descubre que la auténtica felicidad, está en dar frutos para aportar valor a otros seres humanos, como también pasa con el limonero, que la expresión máxima de su potencial es dar limones y, estos, no son para comérselos él, sino para compartirlos con los demás seres.

En definitiva, siento profundamente que cada SER humano está invitado por la vida a encontrar su ELEMENTO y expresarlo a través de una función orientada al bien Común, y que la educación es o, mejor dicho, debería ser, el sistema que facilite este proceso de florecimiento y maduración.

¿Una Utopía? Muchas personas con las que me encuentro, me comentan que les parece interesante algunas de las ideas que aquí expongo de manera resumida, pero que eso es algo inalcanzable o utópico. Por suerte, en España desde 2011, existe un proyecto que entiende la educación en este sentido y que actualmente se encuentra en casi 30 ciudades y en varios países de Latinoamérica. Me refiero al proyecto de educación emocional gratuita para jóvenes “La Akademia”, creado y liderado por el experto en desarrollo personal Borja Vilaseca. La Akademia es un proyecto, que ofrece claves en forma de Jardinería Emocional, para que valientes y curiosas semillitas con ganas de florecer, puedan experimentar un viaje hacia el interior, para descubrir y expresar todo el potencial que ya se encuentra dentro de ellas, y que está deseando manifestarse.

Página Web La Akademia: http://www.laakademia.org/es/home



Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

0 Comentarios
 

Informaciones que se difunden a usuarios (clientes):

Inicia Sesión con tu Email o Nombre de Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?

X
X
X