Nadie pierde por dar amor, pierde quien no sabe recibirlo.

¿ Te sientes al borde de un abismo al escuchar la palabra COMPROMISO ?, ¿ Te da miedo o pereza tener PAREJA ?, ¿ Pospones una y otra vez decisiones sentimentales ?, ¿ Buscas EXCUSAS para justificar que aún no estás preparado ?, ¿ Crees que aún te quedan muchas experiencias por vivir antes de comprometerte por que todavía hay “TIEMPO” ?

¡ Bienvenido a lo que es más habitual de lo que crees ! E incluso si estás comprometid@, quizás, estas reflexiones te sean ya viejas conocidas. ¿ Me acompañas?

Los principales miedos que nos paralizan a tomar decisiones sentimentales y perturban nuestra mente conceptual ( porque nada es seguro, todo es incierto y nuestras percepciones pueden estar equivocadas ) son:

  • Miedo a repetir vivencias traumáticas pasadas por no superación consciente o no de las mismas,
  • Miedo al sentir vacío interior o espiritual y no tener el tipo de relación deseada por un exceso de autoexigencia y exigencia al otro,
  • Miedo a sentir fracaso por exceso de expectativas y proyecciones,
  • Miedo al abandono o soledad una vez iniciada la relación por exceso de apego y dependencia emocional no resuelta,
  • Miedo por no estar a la altura por baja autoestima reconocida o no,
  • Miedo a la infidelidad ajena y/o propia por falta de confianza en quién eres tú verdaderamente, quién es tu pareja y la búsqueda de estímulos externos que cubran carencias,
  • Miedo a seguir buscando a la “mejor” persona por falta de reafirmación, conexión y plenitud en ti mismo y con el otro,
  • Miedo a sentir invadida tu intimidad y privacidad por no saber marcar límites consensuados,
  • Miedo a sentirse controlado por no tener libertad de expresión y acción en la relación,
  • Miedo a manifestar celos por falta de seguridad en ti mismo y exceso de comparativas,
  • Miedo a cansarte rápido de la relación por no evolucionar conjuntamente en la misma dirección,
  • Miedo a no querer compartir un mismo proyecto porque no se vive la misma naturaleza individual,
  • Miedo a no querer integrar su círculo familiar y de amistades por no lidiar con falsas sobrecargas emocionales,
  • Miedo a dejar de sentir atracción sexual porque en el fondo nunca la hubo …

Como ves, la lista es interminable pero sea el motivo que te identifique reinviértelo para transformar tu actitud contigo y con tu pareja. Sólo ese es el camino real para avanzar y superar el límite que tú mismo te aplicas: No hay mayor RESPONSABILIDAD en una relación que la que tú des PERMISO para que haya.

La verdadera relación y compromiso que debe de haber en la pareja es el comprometerte a ti mismo a disfrutar y a experimentar intensamente y, con consciencia, de todos y cada uno de los instantes compartidos. Si decretas esa voluntad en ti y eres fiel a esa forma de actuar tú mismo te darás cuenta de si el tipo de relación que vives te hace sentir en plenitud constante o espontánea, harmonía fluida o forzada y serenidad permanente o efímera… sin buscar más allá de lo que está fuera de ti. O si bien, por el contrario, esa relación no te ayuda a manifestar todo el amor interior, amar y querer al otro y a uno mismo en exaltación suprema de nuestro estado máximo de BIENESTAR y DELEITE con contundencia.

La energía sexual y afectiva que se experimenta cuando se vive una relación sin tapujos, sin barreras y con total confianza y comunicación hace que el vínculo crezca paulatinamente y pueda ser un potencial enorme y espacio de plenitud por la intensidad del acto: una gran oportunidad de conectar y trabajarnos a nosotros mismos.  Por tanto, este acto de EXPANSIÓN dual, si es bien integrado desde la sinceridad individual, provocará lo que todos anhelan: amar sin miedo a expresar sentimientos y emociones, desatando la cercanía sin precedentes con la culminación activa del acto sexual permanente.

Además, cuando te abres a confiar en el otro, la vida te mostrará muchas situaciones en las que puedes aprender y aumentar la confianza; por ejemplo, mediante la COMPERSIÓN ( estado empático de felicidad y deleite experimentado cuando otro individuo la siente mediante otras personas o experiencias fuera de la relación ), es decir, lo contrario a los celos. Y, esa, es la base de una RELACIÓN SANA; lo auténtico y verdadero que es inalterable a pesar de las circunstancias externas, lo que une aflorando cómo eres sin temor a mostrarte tal cuál eres.

Transforma esos miedos, sombras y energía destructiva en LUZ transformadora que te acompañen para tomar cualquier decisión importante en la vida. No hay que pensar, descartar ni escoger, porque las decisiones que surgen desde el fondo del corazón es el camino sentido por ti, con tal fuerza y claridad, que es imposible no tomar esa senda del viaje. La VIDA empieza donde el miedo termina.

Haz una PRUEBA: Cuando duermas con tu pareja contémplala al amanecer, al despertar … sin que ella lo sepa … no despiertes aún a tu mente … ¿ QUÉ VES ? ¿ Puedes ver su luz, su esencia, su presencia trascendente que llena ese instante presente desde la fantástica sensación de que nada más importa ? La vida y el tiempo se detiene. Despierta, sigue en esa línea de contemplación y las dudas desaparecerán para empezar ( o no ) a crear un nuevo lugar desde el que amar y ser amado. TODO empieza desde la admiración auténtica de lo que ES.

Todo empieza en el vínculo extraordinario y en la energía vital que nos mueve, el sentir desde donde comulgamos el amor y promovemos la verdad y la consciencia. Mira la vida que alienta sus gestos, apariencia, palabras … venera esa comunión lejos del placer egoico puntual.

Expresa y muestra toda tu riqueza. Libera las energías y heridas retenidas. Ábrete en cada encuentro invadiendo con puro amor íntimo. La devoción de dar incondicionalmente es lo que nos llena, no lo que esperamos recibir. La ternura de los gestos revela la delicadeza del ALMA.

La expectativa es la creación del sufrimiento así que emerge con tus sombras y líbrales batalla, la plenitud es lo que da sostén a lo que vivimos y el AMOR puro, en su carácter más SAGRADO, lo que se manifiesta. Permite vivir tu afectividad espontánea sin retención. El caudal energético que subyace en cada acción amorosa potencia la fortaleza estimulante de vivir en el estado de GRACIA y PUREZA del espíritu. Aboga por la inescrutable BELLEZA de la libertad del AMOR y del CORAZÓN.

Porque no hay nada que esperar, no hay nada que perder, hay todo para dar y queda todo por ganar.

Y porque hay trenes que sólo pasan una vez en la vida … ¡¡¡ No dejes de subirte en él !!!

¡¡¡ Vive el amor y deléitate en él … a cada suspiro de tu honorable alma !!!



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