gracias a la vida - inteligencia emocional

¡ Gracias a la vida ! Inteligencia Emocional y Gratitud

Una de las tomas de conciencia más profundas y potentes que he realizado en los últimos años, es el darme cuenta de que, cuando decidí dedicarme a dinamizar procesos de aprendizaje emocional, para que las personas pudieran encontrar estrategias sencillas y prácticas para vivir una vida más armoniosa y equilibrada, en realidad, tan sólo estaba decidiéndome a dedicar mis energías a que las personas volvieran a recordar cosas que ya saben pero que ya sea por falta de hábitos, por llevar un ritmo frenético y estresante en su día a día, o por diversas razones, han ido olvidando, hasta el punto, en algunos casos, de llevar una vida emocional muy alejada de la que verdaderamente les gustaría tener.

Así que desde hace un tiempo para acá, me he dado cuenta que una de mis principales funciones es la de ser un recordador emocional. Es muy interesante, porque una de las reflexiones que suelen salir a menudo en los talleres que dinamizo, es la de que mucha gente sabe exactamente lo que podría hacer para vivir una vida emocional más satisfactoria, pero que en realidad no lo hacen, y es en este aspecto concretamente, donde para mí radica la diferencia entre conocimiento y sabiduría, y es que el conocimiento se basa en saber y, la sabiduría, en aplicar, porque de muy poco vale saber a nivel intelectual si después no la llevamos a la práctica.

La importancia de Re – Cor – Dar

Para los que me conocen, saben que me encanta estudiar la etimología de las palabras, es decir, el origen y significado de las mismas, de hecho, la etimología de la palabra etimología significa “Cualidad de la verdad de la palabra”, digo esto porque para mí, cada vez ha ido cobrando más sentido que una de las bases de mi trabajo sea la de ayudar a la gente a RECORDAR cosas que ya saben pero que por diversas razones han ido olvidando, puesto que la etimología de la palabra recordar significa “Volver a pasar por el corazón” y, esta definición, está sin duda muy alineada con mi manera de entender la educación emocional y la vida en general.

Manos a la obra

Es por ello que en este artículo, me gustaría proponerte un pequeño ejercicio para mejorar nuestra Inteligencia Emocional a base de invitarte a recordar, ya que si uno investiga un poco como funciona nuestro cerebro, podemos apreciar como muchas veces, nos olvidamos de agradecer y de disfrutar lo que si tenemos, mientras que nos enfocamos y angustiamos por lo que no tenemos, es decir, que a menudo, damos por sentado el hecho de tener salud, de tener personas que nos quieran, de tener agua corriente, luz eléctrica, comida en la nevera y un largo etcétera, sin darnos cuenta de que son tesoros que no todo el mundo tiene ni puede disfrutar.

Así que el ejercicio es el siguiente, te invito a que te pongas en un lugar cómodo y que escuches la canción de “Gracias a la vida” de Violeta Parra (Te adjunto un link de la canción interpretada por Mercedes Sosa)

https://www.youtube.com/watch?v=WyOJ-A5iv5I

Y a continuación, elabora una lista con 20 cosas por las que te sientes agradecido. 20 cosas que tienes y que bien podrías no tener o no haber tenido nunca, de manera que entrenes a tu cerebro en el agradecimiento y tomes consciencia de lo que sí tienes. Porque tal y como decía Erich Fromm, la felicidad tiene más que ver con apreciar lo que uno tiene, que con desear lo que uno no tiene.

 



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