Soy Lucía Solís Millán, tengo 35 años, nací en Barcelona y soy Desarrolladora de Personas, entendido como aquello que hago para que una persona crezca, aumente o progrese. Mi meta es acompañar a las personas a descubrir y alinearse a su propósito de vida.

    “Quien tiene un porque siempre descubre el cómo.”
   Nietzsche

 

¿Qué significa Barcelona para ti?

Nací en el Hospital de Vall d’Hebrón, Barcelona un 7 de Julio. Desde bien jovencita, cuando salía de viaje siempre quería volver a Barcelona: mar, montaña y diversidad. Perderte por sus calles y pensar que cada una de ellas es un lugar diferente, eso me engancha a Barcelona.

¿Cómo ayudas a tus clientes?

En palabras sencillas, les ayudo a ordenar y acompañar, así como a quitar aquello que impide verse con objetividad; conocerse.
El problema y la solución en el 90% de los casos, los tiene la propia persona. Yo, únicamente, ofrezco un espacio en el que se sientan acompañados para que se den el permiso a mirarse y autosanarse. Cuando uno tiene mucha información acumulada, necesita ordenarse para conocerse. Solo desde ahí puede gestionar sus emociones y su vida.

¿En qué consiste tu técnica?

Mi técnica consiste en trabajar y acompañar a la persona a través del lenguaje. La manera en que hablamos y nos hablamos revela el 90% de nuestra estructura profunda, la causa madre que sostiene el problema. A raíz de ahí, a través de la Programación Neurolingüística y otras técnicas, adquiridas a través de mis más de 10 años como miembro de Departamentos de Recursos Humanos y mi curiosidad por aprender constantemente, desbloqueo para permitir a la persona dirigir su vida hacia donde realmente QUIERE.
No es lo mismo tomar una decisión desde la confusión, la ira o la tristeza que provoca tener un conflicto, que desde la tranquilidad y el correcto balance corporal, físico y espiritual.

¿Cómo es una sesión contigo?

Son dos horas (más de eso las personas se agotan porque no tenemos entrenado el músculo de hablar de nosotros) en las que en una primera parte detectamos qué es lo que le pasa, de dónde surge (raíz que hace que se sostenga el problema) y qué es lo quiere conseguir.
En la segunda parte, nos centramos en solucionar y verificar que aquello que quería conseguir al inicio de la sesión sea lo mismo que al final; cuando el problema ya no está.
Mi objetivo es que la persona que viene, solucione y, al menos no vuelva a venir por el mismo motivo que le empujó la primera vez. Mi ética profesional me impide cobrar por “terapia placebo”,  ya que eso lo puede solucionar con un/a amigo/a en una terraza.

¿Cómo influyes en la vida de las personas?

Yo influyo en la vida de las personas a través del ejemplo. Es decir, tener coherencia entre lo que pienso, digo y hago. La base de la influencia es poder confiar en el otr@. Bajo mi punto de vista, solo puede ser influencer aquel que hace lo que dice. Si es desde ahí, soy influencer de: autoconocimiento, hacer deporte y alimentarse de manera orgánica y saludable.

¿Qué es la felicidad para ti?

Esa misma coherencia aplicada al día a día.
Cuando lo que pienso, es lo que digo y, posteriormente, lo que hago, vivo en armonía conmigo y soy capaz de proyectarla a todas las áreas de mi vida. De manera que para mí la felicidad es armonía y paz conmigo misma.

¿Y la fuerza interior?

Es aquello que te sostiene mientras todo alrededor parece caerse. La vida tiene caras buenas y caras menos buenas. En estas últimas, la serenidad y la objetividad te pueden ayudar a reducir el estrés psicoemocional. Una frase muy de Facebook, que lo resume es “No es lo que te pasa sino lo que tú haces con lo que te pasa”.

¿Cuál fue el cambio más importante en tu vida?

En el año 2016, un cambio de trabajo (después de 9 años en una misma organización), planear y llevar a cabo mi boda a tan solo dos años del fallecimiento de mi padre.
Es increíble como proyectos de vida que, a priori, son positivos, pueden llegar a sacar a la luz mis más oscuras sombras. eEn ambos casos fue decisión voluntaria vivirlos.
Mi máxima lección de vida, vista pasados los hechos claro, fue que, en todo momento, yo contaba con los recursos que necesitaba pero la falta de objetividad, creencias limitantes que jamás me había cuestionado que estaban, me impidieron VER. Por ello, sólo necesitamos ORDENAR para ver lo que es realmente importante y TOMAR DECISIONES que nos permiten soltar lo que no es imprescindible para nosotros y centrarnos en lo que sí lo es.

¿Cómo te gustaría que fuera el museo de tu vida?

Dicen que la marca personal de cualquiera de nosotros es lo que dice la gente cuando no estamos. De manera que si he de tener un museo, quiero que el papel y /o la voz la pongan todas y cada una de las personas a las que tuve el placer de conocer.

¿Cómo te proyectas en un mañana?

A mí me llena subirme a un teatro ya sea a bailar como hacer una TED talk. El día de mañana quiero subirme a un escenario e inspirar a la gente. Es impresionante como una persona con 10 minutos de su tiempo es capaz de influenciar a todo un auditorio y a miles de personas que se encuentran al otro lado de la pantalla de su ordenador. Para mi es eso, subirme a un escenario y hacer lo que sé, comunicar.

 

Entrevista realizada por Fabián Grossman el  6 de Julio del 2018


 

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