Entrevista a Sonia Herrero por Carla L. Mas

Soy Sonia Herrero, tengo 45 años y siento que he vivido dos vidas en una. La primera con mucho esfuerzo y sacrificio y muy centrada en todo lo que tenia que hacer y conseguir para, según yo, ser feliz. La segunda con mucha tranquilidad y fluidez y con un foco muy claro en mi mundo interior, en como yo me siento, en disfrutar y ser. ¿Entre las dos vidas? Una crisis, la de los cuarenta. Un divorcio, un cambio radical de profesión, un empezar de cero, encontrarme a mi misma, muchas lágrimas y momentos difíciles, pero también mucha liberación y mucho aprendizaje. Es por ello que desde el 2012, ayudo a mujeres a vivir vidas profesionales y personales más conscientes y plenas ofreciendo retiros, cursos y sesiones online. Nací en Vinarós (Castellón – España) y actualmente vivo entre Berlín (Alemania), Barcelona (España) y el mundo Online.

El día que entiendes que tú, a través de tu comportamiento y creencias, estás creando todos los problemas y dificultades que aparecen en tu vida, es el día en el que empiezas a encontrar soluciones y transformar tu vida. “Sonia Herrero”

Para conocer mejor la vida de Sonia Herrero, cuéntanos más acerca del himpas de vida que tuviste a los 40.

Yo he cambiado de trabajo muchas veces en mi vida pero el cambio profesional más fuerte y que más me ha marcado fue cuando decidí, con casi 40 años y de la noche a la mañana, cerrar la empresa de consultoría internacional/de asesoramiento de empresas que había construido yo misma poniendo muchísimo tiempo, esfuerzo y dinero porque me di cuenta de que me había vuelto una esclava de mi propia empresa y de que no era en absoluto feliz.

Cuando tomé la decisión de cerrar la empresa no me paré a pensar en mi futuro porque sabía que simplemente no podía seguir con lo que estaba haciendo. El reto más grande para mi fue el tomarme unos años para poderme recuperar del cansancio profundo que tenía acumulad. Poder aprender a cuidarme y a poner mis necesidades en el centro de mi vida y luego ser capaz de descubrir cuál iba a ser mi siguiente paso profesional y empezar a crear una nueva vida profesional desde cero. En un área completamente nueva (la del coaching) y trabajando de forma completamente diferente, de una forma mucho más conectada con mi energía femenina. Todo esto mientras pasaba por un proceso de divorcio y sacaba a mis dos hijos adelante viviendo en un país extranjero sin ningún apoyo familiar.

Hoy en día trabajo con mujeres que están pasando por procesos de transformación profesional y personal similares al mío ya que pienso que si yo fui capaz de hacer ese cambio otras mujeres también lo son. Eso sí, yo siempre tuve muchísimo apoyo de coaches y terapeutas y por eso creo firmemente que no es posible pasar por un proceso similar sin tener ayuda exterior. 

Buscar tu propia felicidad te impulso a cambiar de profesión. ¿Cuál es tu definición de felicidad? ¿Y cómo logras serlo en tu día a día?

Es una pregunta a la que le he dado muchísimas vueltas y he pasado por muchas definiciones a lo largo de mi vida. Hoy en día he conseguido mucha claridad respecto a mi respuesta. Para mi la felicidad es ser capaz de aceptarme a mí y aceptar mi vida tal y como es, con todo lo bueno y todo lo malo que tiene. 

Por suerte la vida me ofrece cada día la posibilidad de practicar este tipo de felicidad. Todos los días o bien ocurren cosas que según yo tendrían que ser de otra forma o bien yo hago cosas que, según yo, están mal hechas, o simplemente pienso que yo tendría que saberlo mejor, hacerlo mejor, etc. El poder quererme con todos esos defectos y todas esas cosas que “no funcionan” es una práctica diaria que cada vez se me da mejor. 

Cada mujer tiene su lado femenino y su lado masculino. ¿Explícanos más acerca de esta afirmación y de las consecuencias que tiene esta combinación?

Como ya te he comentado, yo he vivido dos vidas en una. La primera conectada a mi energía masculina que es una energía muy racional, de ir a por objetivos sin pararse a sentir, de estructurarlo y controlarlo todo, de mucho hacer y no parar. Como yo por aquel entonces no daba espacio a mis cualidades femeninas me quemé, me agoté y me volví una persona bastante rígida y amarga. Esas son las consecuencias de vivir mucho en nuestro lado masculino. Gracias a mi crisis y a mi proceso de cambio pude aprender a soltar el control, a confiar más, a escuchar mi voz interior y mi intuición cuando me dicen “esto va a ser demasiado” o cuando me dice “me apetece mucho hacer esto, aunque no tenga mucho sentido”. La energía femenina es la que nos permite disfrutar, estar presente sin tener que hacer o decir nada, simplemente ser y disfrutar de eso. 

El utilizar una energía o la otra nos lleva a experiencias personales y a estilos de vida muy diferentes. Si yo me levanto por la mañana y ya estoy ocupada pensando en todo lo que voy a hacer y que lo tengo que hacer rápido y de forma eficaz me va a resultar muy difícil disfrutar de cada momento y estar realmente presente. Nuestra sociedad y la forma en que hacemos las cosas está muy marcada por la energía masculina, todos buscamos el éxito, las soluciones, el hacer y el estar muy ocupados están muy bien vistos. Sin embargo, eso no nos hace felices. Por eso, en mi experiencia, lo que necesitamos es desarrollar más nuestras cualidades femeninas.

Eres Formadora y Coach especializada en mujeres, ¿en qué ayudas a tus clientas?

Las mujeres vienen a mi por distintas razones:

Hay mujeres que, al igual que me pasó a mi, a pesar de “tenerlo todo” no se sienten llenas, tienen como un agujero dentro y no lo consiguen llenar con nada. Otras ya son capaces de ver que hay cosas en sus vidas que no les hacen felices, como una relación de pareja frustrada o un trabajo agobiante, pero no saben cómo cambiarlas o no se atreven. Otras necesitan simplemente aprender a relajarse, a ser menos controladoras y mandonas, a confiar y a disfrutar más. 

Trabajo mucho con mujeres emprendedoras, también ,que tienen su propia idea de negocio pero que no saben muy bien cómo llevarla a cabo porque no lo han hecho nunca antes. Son mujeres que no quieren matarse a trabajar y tampoco no quieren sentirse mal con su trabajo pero no saben exactamente si es posible disfrutar de tu propio negocio, estar bien contigo misma y poder vivir de él. 

También apoyo a mujeres en posiciones de liderazgo que muchas veces sienten que tienen que esforzarse en el trabajo para poder ser racionales, seguras, duras, y estructuradas como sus compañeros hombres. Esas mujeres sienten que tienen que dejar toda una parte de si mismas fuera del trabajo y yo les ayudo a ver que  

Con los 7 años de experiencia has consolidado tu propio método para acompañar a las mujeres. ¿En qué consiste y por qué es tan poderoso?

Yo empecé practicando un método de coaching bastante racional y basado en la energía masculina de conseguir soluciones y resultados. Es decir, a mi me venia una persona con un problema y yo la ayudaba a ver cuales eran las soluciones posibles y cómo ella podía ponerlas en práctica. Con el tiempo fui aprendiendootras técnicas: hice varios cursos de mindfuness y de meditación. Muchos retiros de mujeres con un foco importante en el sentir y las emociones. Y finalmente la formación sobre trauma que me ayudo a introducir elementos de energía femenina en mis servicios.

El método más femenino me permite ayudar a las mujeres a conectarse más con las emociones y a sentirlas de verdad, a darle espacio a todo lo que ocurre dentro de nosotras sin tener que cambiar y a aceptarnos más con todo lo que somos. El lado más masculino del coaching me permite ayudar a mis clientas a tomar decisiones concretas y pasos a seguir para empezar a transformar sus vidas. Lo que es único en mi trabajo es la mezcla de energía y metodos masculinos con otros métodos y procesos más femeninos. Yo he experimentado en mi vida que el equilibrio entre los dos es muy potente y muy sanador.

Ayudas a mujeres Emprendedoras, Líderes y Exploradoras. Háblanos del perfil de mujer que viene a tus Retiros Presenciales en España y Formaciones Online.

Las mujeres que participan a mis formaciones online tienen sus propios negocios o están empezando a trabajar en sus ideas de negocios y se sienten un poco perdidas porque es la primera vez que se están lanzando a hacer algo así. Son mujeres que necesitan estructura y claridad con respecto a cómo sacar adelante un negocio propio. También son mujeres que están buscando una forma de trabajar más acorde con sus valores y sus cualidades como mujeres. No quieren forzarse a vender o a tener que hacer cosas de una forma que les sale de forma natural pero todavía no saben cómo hacer las cosas de otra forma.  

Las mujeres que vienen a mis retiros son sobretodo mujeres que empiezan a ser conscientes del hecho de que hay cosas en sus vidas que no funcionan como a ellas les gustaría y que están abiertas a la posibilidad de que si ellas cambian algo en sus vidas también cambie. Es decir, son mujeres que están dispuestas a tomar más responsabilidad de lo que ocurre en sus vidas y que se cuestionan a sí mismas, se observan, quieren ser más conscientes, ser capaces de cambiar en lugar de seguir quejándose.

Con tu larga trayectoria profesional, tendrás historias de cambio que han marcado en ti. Cuéntanos alguna de ellas.

Alicia (nombre inventado) es una mujer que trabaja para el gobierno Suizo y lidera a un equipo de cincuenta personas. Cuando empezamos a trabajar con sesiones individuales de coaching ella quería sobretodo ser una jefa más eficaz, gestionar mejor a su equipo. Gracias a que el método está muy enfocado a ella como persona y a su actitud como líder se pudo ir dando cuenta de cómo los problemas que ella veía en su equipo como por ejemplo el hecho de que ella tenía que repetir muchas veces las mismas cosas y no conseguía que la gente trabajara como ella quería, estaban causados por la forma en que ella actuaba. Por ejemplo, se quejaba de que la gente no la escuchaba pero ella interrumpía constantemente a la gente cuando le hablaban. Gracias a las sesiones individuales se pudo ir dando cuenta de todas estas incoherencias y las pudo ir transformando. Hoy en dia trabaja muchas menos horas y se siente mucho menos estresada a la hora de gestionar a su equipo. Se ha vuelto mucho más suave y menos rígida como jefa y como persona y eso incluso la ayudó a encontrar pareja…que era algo que la afectaba mucho a nivel personal.

Ana participó a uno de mis retiros y gracias a ello se pudo dar cuenta de que no estaba bien en su relación de pareja, de que le faltaba más intimidad con su marido, más momentos para compartir y hablar. Al volver del retiro pudo compartir sus necesidades con su pareja y empezaron a tomarse más tiempo para estar realmente juntos y compartir.

Cecilia llevaba ya tiempo trabajando como profesora de yoga pero fue gracias a mi curso para emprendedoras que empezó a tomarse a si misma y a su negocio en serio y empezó a proponer otros servicios y a hacer cosas de forma más clara y más profesional. Durante el curso consiguió un grupo nuevo de alumnas gracias a una idea nueva que tuvo y sus ingresos también aumentaron.  

Y a ti, a nivel personal, ¿cuál ha sido la experiencia que más impacto ha tenido en ti?

El empezar mi formación de coaching en el 2011 (que ocurrió por casualidad y sin buscarlo) abrió una etapa completamente nueva en mi vida y ha tenido hasta el día de hoy un impacto enorme en mi vida hasta el punto de transformarla completamente con una pareja nueva, una profesión y trabajos completamente diferentes y un estilo de vida libre de estrés y de negatividad, amistades mucho más profundas, etc. El punto clave para mi de la formación de coaching fue el pasar de siempre creer que los problemas que aparecían en mi vida estaban provocados por los demás (mis jefes, compañeros de trabajo, mi marido, mis hijos) a darme cuenta de que todo lo que ocurre en mi vida está causado por mi propio comportamiento y que mi comportamiento es, en muchos casos, inconsciente. Yo diría que el mayor cambio en mi vida fue el de pasar de buscar soluciones “ahí afuera” en el exterior a buscarlas dentro de mi. 

Para acabar, y mirando hacia el futuro, ¿cómo te ves de aquí a 10 años?

La verdad es que es una pregunta que no tiene mucho interés para mi porque me gusta vivir la vida aquí y ahora.  No quiero saber donde voy a estar de aquí a 10 años porque me quiero dejar sorprender por la vida, quiero estar abierta a lo que la vida me ofrece y poder bailar con ella en lugar de tener un objetivo en mi cabeza e ir hacia él cueste lo que cueste.

No obstante tengo un par de imagenes en mi cabeza con respecto al futuro pero no sé si serán en 10 o en 5 años. Quiero vivir en la naturaleza rodeada de gente que me inspiran y que son cercanas a mí. Quiero también poder compartir mis experiencias y mi sabiduría con mucha gente y seguir aprendiendo cada día algo nuevo. 

Entrevista realizada por Carla L. Mas


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