Una de las principales razones por las que no conseguimos que nuestros negocios funcionen es porque no tenemos suficiente claridad y siendo sincera, ¿comprarías algo de alguien que no te sientes segura, de quien no sabes nada y que, además, no tiene las ideas (y los productos) claras? 

Si tus clientes no te compran, o no te compran lo suficiente, te aconsejo que dejes todo de lado, sí, todo. También esa página web que crees que va a ser tu salvación, o ese nuevo producto que estas a punto de acabar, o esa llamada que querías hacer, y que te tomes tiempo para aclararte las ideas.

Y tu igual dirás ¡yo ya las tengo claras! Bueno, parece que si estás leyendo este artículo es porque tu negocio te está diciendo otra cosa, y es muy sabio escucharle.

Bueno vale, pero ¿qué ideas?

Básicamente se trata de tres grandes áreas: conocerte a ti misma, conocer lo que ofreces, y conocer a tu cliente.

Y aquí es importante enfatizar que no se trata solo de conocer más o menos y ya está. Se trata de conocer de forma muy profunda, tenerlo todo como muy pero que muy claro. Y obviamente que ese conocimiento va evolucionando con el tiempo a medida que vas profundizando en tu negocio. Sin embargo, realmente es necesario hacer un ejercicio de reflexión para conseguir toda la claridad que te sea posible en este preciso momento.

En este artículo te doy toda una serie de preguntas que espero te ayuden a conseguir esa claridad.

Primero: Conócete a ti misma*

A las mujeres nos cuesta ser claras sobre nuestras cualidades porque no queremos ser tachadas de arrogantes o destacar más de la cuenta. Sin embargo, si quieres tener éxito con tu negocio vas a tener que tener mucha claridad sobre ti misma, tu valor y tus talentos especiales, y ser capaz de comunicarlo claramente. Hoy en día ya hay de todo en este mundo y hagas lo que hagas, seguro que hay cientos sino miles de personas que hacen lo mismo. Pero lo que también es seguro es que no hay nadie absolutamente NADIE que ofrezca lo que tú ofreces de la forma que tú lo ofreces ¿por que? pues porque no hay nadie como tú, punto.

Una cosa más sobre los talentos que no son innatos. Cómo son tan normales para nosotros muchas veces no nos damos cuenta de que son especiales. Por eso para poder hacer este ejercicio de conocerte es muy útil que impliques a otra gente cercana y que te conocen bien.

Preguntas y ejercicios que puedes hacer para conseguir más claridad sobre ti:

  • Escribe sobre un desafío que hayas superado en tu vida y cómo ha definido a la persona que eres hoy en día. Escribe una descripción de cómo te sentías viviendo esa experiencia y qué cualidades te sirvieron para ganar esa batalla.
  • ¿Cuál es el talento especial que has desarrollado como resultado de esa lucha? Ejemplo: si cuando eras pequeña te sentías excluida continuamente, puede que hayas desarrollado el talento de darte cuenta de cuando alguien se excluye a sí mismo o se te dé bien hacer que todo el mundo participe en la conversación.
  • ¿Qué recibe la gente al estar en tu presencia? ¿cómo se sienten? ¿qué les aportas? Si no lo sabes, pregúntales a tus amigos y familiares y escríbelo. Diles que te den 4 o 5 adjetivos  positivos que te definen.Te sentirás genial una vez que lo tengas por escrito y no podrás negarlo más.
  • ¿Cuál es el dolor o la frustración que tus clientes potenciales podrían estar sintiendo cuando se sienten atraídos por tu negocio, productos o servicios? ¿Cómo refleja esto las frustraciones que has sentido tú en tu propia vida?
  • Imagina que alguien que has ayudado te escribe una carta dándote las gracias por cómo le has ayudado o cómo un producto tuyo les ha servido. ¿qué le has proporcionado?. ¿Qué diría la carta? ¿Qué están viviendo o consiguiendo en sus vidas como resultado de tu contribución?
  • ¿Qué actitud o actitudes únicas te distinguen a ti de tu competencia?
  • ¿Qué es lo que sabes hacer realmente bien y que otros no saben?

Segunda: Conoce a tus clientes

Atraerás a tus clientes potenciales como un imán cuando uses sus propias palabras y saques provecho de sus problemas más íntimos. Tienes que poner a tus clientes y a sus necesidades en el centro de tu negocio (en vez de ponerte en el centro a ti misma o a lo que haces). Igual te da mucha pereza hacer este ejercicio y contestar estas preguntas pero te aseguro que valdrá la pena.

Si no tienes respuestas sal ahí afuera y entrevista a gente que encajen en tu definición de “cliente ideal”. Pregúntales qué necesitan, comparte tus ideas con ellos y pregúntales si te comprarían algo así. Esto es muy, muy importante. Tanto que yo te diría, no desarrolles nunca ningún producto o servicio sin haber implicado a tus clientes en ese proceso.

Estas preguntas te ayudarán a tener claro quiénes son tus clientes:

  1. ¿Sabes exactamente para quién es cada uno de tus productos, programas o servicios?
  2. ¿Son mujeres, hombres, madres, adolescentes?
  3. ¿Son artistas, emprendedores, funcionarios, amas de casa?
  4. ¿Son gente joven o de mediana edad, de 40, 50 o 60 años?
  5. ¿Cuál es su poder adquisitivo?
  6. ¿Tiene familia? ¿tiene hijos?
  7. ¿Dónde vive?
  8. ¿Cuales son sus preocupaciones? ¿qué le quita el sueño?
  9. ¿Desean tus clientes potenciales la solución que estás ofreciendo?
  10. ¿Sabes lo que tus clientes potenciales desean más que nada?
  11. ¿Tus clientes potenciales han invertido ya en la solución que estás ofreciendo?
  12. ¿Puedes inspirarlos con nuevas posibilidades que ellos quieran?
  13. ¿Están tus clientes potenciales aceptando lo que ofreces e invirtiendo en tu solución?
  14. ¿Sabes dónde encontrar a tus clientes potenciales?
  15. ¿Te ayudan tus clientes a difundir tu mensaje y te recomiendan a otra gente?

Tercero: Conoce qué ofreces 

Este área puede parecer muy obvia si eres un emprendedor. Al fin y al cabo, si no tienes nada que ofrecer, no tienes un negocio. Pero en realidad hay muchos matices de esto.

Yo puedo por ejemplo decir “ofrezco sesiones de coaching” pero no creo que con esa definición de mi producto llegue muy lejos (a no ser que tenga una red enorme de contactos personales que me van a comprar casi casi cualquier cosa que ofrezca porque confían en mi).

Necesito poder definir con un poco más de claridad para quien ofrezco esas sesiones y también poder desarrollar otros servicios y productos que ayuden a la gente a acercarse al coaching ya que igual muchos no saben lo que es y para que sirve.

Algo muy importante en este área es no hablar tanto del método que tú ofreces, francamente, al ciudadano de a pie estresado e infeliz no le interesa si es coaching, reiki, aromaterapia o tumbuctú, lo que le interesa es ¿me puedes ayudar? Aquí volvemos al punto de antes, tienes que tener claro cómo lo que ofreces les sirve a tus clientes potenciales y cómo eso que ofreces es único.

Responde estas preguntas  referentes a lo que ofreces:

  • ¿Cuál es la solución principal que quieres ofrecer al mundo con tu negocio?
  • ¿Cuál es el problema principal que quieres resolver?
  • ¿Cuáles son las soluciones que tus clientes ideales desean?
  • ¿Cuáles son los problemas sobre los que se quejan a sus amigos?
  • ¿Cuáles son las soluciones en los que están dispuestos a invertir?
  • ¿Qué ofreces tu de forma concreta?
  • ¿Cuales son tus servicios y para qué le sirve cada uno a tus clientes?

Clarificar todas estas preguntas te ayudará a poder crear una página web que sea clara, a comunicar con claridad con tus clientes, a saber dónde encontrarlos y a simplemente, sentirte mejor contigo misma porque tienes claridad para ti y eso se transmite hacia el exterior de forma muy positiva. 

Todos estos ejercicios, así como un formato para llevar a cabo entrevistas con clientes, son parte del material del curso online  que imparto para Mujeres emprendedoras de éxito que comienza el día 14 de octubre.

Si te encuentras interesada, encontrarás más información sobre el curso, entrando aquí: https://www.soniaherrero.com/es/cursos/el-programa-de-exito-para-mujeres-emprendedoras/

Si tienes dudas, estaré encantada de leerte.

Te puedes descargar e imprimir este artículo en formato PDF para poder utilizarlo mejor y verlo cada que lo necesites. Descárgate el PDF aquí.

Nota: No tengo absolutamente nada en contra de los hombres, ¡todo lo contrario!, sin embargo,  yo centro mi trabajo en mujeres porque pienso que como tales tenemos necesidades diferentes y necesitamos una ayuda más especializada. No obstante, muchos de mis consejos les pueden servir tanto a hombres como mujeres, para mí genial si los hombres también se benefician.



Contesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

0 Comentarios
 

Informaciones que se difunden a usuarios (clientes):

Inicia Sesión con tu Email o Nombre de Usuario y Contraseña

¿Olvidó sus datos?

X
X
X