Esta frase de Hermann Hesse describe el centro que buscamos recuperar en cada sesión. El estrés crónico y la ansiedad suelen levantar muros que nos impiden acceder a ese refugio interno. En mi consulta de Kinesiología Emocional, utilizamos el test muscular para identificar qué bloqueos te alejan de esa quietud.
Mientras que el Chikung nos enseña a encontrar ese santuario a través del movimiento y la respiración, la kinesiología actúa liberando las memorias que te impiden, simplemente, ser tú mismo. Mi labor de acompañamiento en Barcelona (Instituto Francesc Marieges y Shala) y Sitges consiste en limpiar el ruido externo para que ese retiro interior deje de ser un concepto lejano y se convierta en tu realidad cotidiana.
Porque sanar no es convertirse en alguien diferente, sino quitar lo que sobra para habitar, por fin, tu propia paz.
Tu cuerpo es el mapa donde se acumula todo tu ruido mental. Cuando la autoexigencia y el estrés se instalan, tus músculos y articulaciones se convierten en una armadura rígida. Soy Lisset Salazar. Como ingeniera de formación, entiendo a la perfección a las mentes analíticas que van a mil por hora y terminan atrapadas en […] Ver más