Mi nombre es Álvaro Luis Calles. El oficio del actor es una carrera de fondo y, en toda carrera, siempre es bueno tener a tu lado a un entrenador. Un entrenador que te entienda, que te apoye y que te acompañe en cada etapa, que te anime en los momentos malos y que te haga tener los pies en la Tierra cuando las cosas parecen inmejorables.
Eso es ser agente de actores, una figura que huye de los focos y cuyo objetivo profesional es que otros brillen con luz propia.
Y desde luego que no hay mejor sensación que cuando ves que alguien con quien has compartido penas, sacrificios y duro trabajo consigue alcanzar el sueño de su vida. Eso es impagable.





