El Gobierno de España ha aprobado una partida de 229,2 millones de euros destinada a fortalecer la atención de salud mental y la atención primaria en las comunidades autónomas. De ese total, 39 millones se destinarán específicamente a salud mental y otros 17,8 millones a programas de prevención del suicidio.
Estas medidas buscan paliar un aumento en los casos diagnosticados de ansiedad, depresión y otras afecciones psicológicas desde 2019, reforzando los recursos humanos, promoviendo la atención domiciliaria y mejorando la capacidad de respuesta del sistema de salud.
Para el ámbito terapéutico, significa oportunidades para reducir listas de espera, ampliar modalidades de intervención (presencial/online) y ofrecer un acceso más ágil y equitativo al apoyo psicológico profesional.


