La trampa de la espiritualidad como anestesia
Hoy quiero hablarte de algo que quizás no sea tan cómodo, pero sí profundamente necesario: la espiritualidad como anestesia.
Cada vez más escuchamos frases como “todo pasa por algo”, “eleva tu vibración” o “confía en el universo”. Y aunque estas frases pueden tener verdad, también esconden un peligro: usarlas para evitar sentir lo que realmente duele. Es verdad que todo pasa por algo y para algo, pero si la uso para huir de ese algo, de mirar el mensaje escondido, de evadir mi RESPONSABILIDAD, me estoy alejando totalmente del verdadero significado de la espiritualidad, que es ser responsable de mi vida y de lo que me ocurre.
La espiritualidad entonces deja de ser un camino de evolución y se convierte en una máscara para huir del dolor, de buscar un gurú o maestro que te diga lo que tienes que hacer, de hacer cursos tras cursos, de consumir de una manera adictiva cualquier producto que lleve la etiqueta de ESPIRITUAL.
1. ¿Qué significa anestesiarse con la espiritualidad?
Es cuando usas conceptos espirituales para no entrar en contacto con tus emociones, seguir sin hacerte responsable de tu vida, seguir a pies juntillas lo que otra persona te dice que tienes que hacer sin realmente sentir si tu necesitas eso, y seguir en desconexión profunda con los mensajes que te trae la vida a través de las situaciones y las emociones que experimentas.
- Si sientes rabia → la escondes bajo un “yo perdono”.
- Si estás triste → lo cubres con un “el universo tiene algo mejor”.
- Si estás agotada → respondes con “tengo que elevar mi vibración”.
La verdad es que esas emociones necesitan ser sentidas, no negadas, cada una de ellas te está contando algo sobre ti y de tu relación contigo misma.
Si sientes rabia: no puedes perdonar sin antes entender que estás sintiendo esa rabia porque hay algo que tu querías que ocurriera de una manera y ha sucedido de otra. Y ante todo porque realmente a la primera persona que tienes que perdonar por algo es a ti. Si no sientes la rabia, la das espacio, y entiendes el mensaje, al final esa energía se quedará bloqueada, y tenderás a repetir la situación.
Si sientes tristeza: no sirve que te digas » el universo tiene algo mejor» quizás en el momento te sirva de falsa tirita, pero la tirita se caerá y la tristeza volverá con más fuerza. La tristeza te habla de algo que se ha podido acabar, de una decepción, de una confrontación con alguien, y como la ira tiene un mensaje escondido. Hay que vivirla sin ir al melodrama, date el espacio, libera a través del llanto, y luego averigua el mensaje escondido. S no transitas la tristeza puedes llegar a sentir ansiedad y a la larga enfermar.
Si estás agotada: no tiene porque estar relacionado con «elevar tu vibración». La vida es un equilibrio entre Hacer y Ser. Y cuando estamos en el Ser, es cuando nos recargamos de energía y nuestro cuerpo físico descansa. Es bueno aburrirse para que florezca la creatividad, para encontrar la solución que buscabas, para conocerte a ti misma. Solo en mi soledad y estando en el Ser, es cuando verdaderamente estoy conectando con mi ESPIRITUALIDAD.
Ejemplos cotidianos
- Una herida de pareja: alguien te deja, y en lugar de llorar y atravesar la tristeza, te repites: “era lo que tenía que pasar”. Puede que sea cierto, pero niegas tu duelo.
- Un conflicto con alguien cercano: te molesta, pero dices: “todo es perfecto tal como es”. Esa rabia no desaparece, se queda acumulada dentro de ti.
- Un mal día: te obligas a sonreír y a repetir afirmaciones positivas, mientras tu cuerpo pide descanso y silencio.
Negar el dolor no es ser espiritual, es igual que el que se anestesia con cualquier tipo de sustancia para negar lo que le duele y se evade de la realidad, al final son adicciones para esconder el vacío interior de mi propia relación conmigo, sigo buscando fuera la solución para no mirar en mi.
2.El problema de esta anestesia espiritual
- Crees que avanzas, pero en realidad te estancas.
- Negar lo que duele solo lo hace más fuerte y persistente.
- Esa sombra no reconocida se refleja en tus vínculos, en tu cuerpo y en tu energía.
La espiritualidad no consiste en negar la sombra, sino en atreverse a integrarla. Y aquí radica uno de los primeros escollos, la gente cree que «Ser Espiritual » o la «Espiritualidad» es estar siempre feliz, o quizás es el estereotipo que nos han querido vender para crear el gran negocio del siglo XXI y XXII, «LA PASTILLITA DE LA ESPIRITUALIDAD».
No avanzas, si no paras a mirar lo que la vida ye está mostrando a través de las emociones que sientes, ya que lo que no te emociona, no existe para ti, y parte de nuestro aprendizaje sobre nosotras es a través de esas emociones. Evidentemente eso es jodido, molesto e incluso a veces agotador, pero es realmente la única manera de que todo esto tenga sentido, y sinceramente nada se consigue en un cursito de fin de semana, esa es otra gran trampa, esto es un viaje de toda una vida, donde si va bajando la intensidad, y poco a poco vas encontrando un poso interior de calma y serenidad. TE LO TIENES QUE CURRAR.
Negar el dolor, no lo libera, lo esconde, lo encalla…..y que sucede que vuelve a aparecer más fuerte, más intenso, incluso llegando a desbordarte, y entonces te preguntas ¿ cómo puede ocurrir si he hecho todo lo que me han dicho?. Ocurre, porque lo negaste, porque que te daba miedo realmente transitarlo, ver el mensaje, tomar decisiones, coger las riendas de tu vida.
Y al final todas esa gran sombra que escondes en esa supuesta espiritualidad, se va reflejando en tu cuerpo, ya que este habla lo que la mente calla.
3.La confrontación necesaria
La pregunta incómoda es:
¿Realmente estás sanando… o solo estás usando la espiritualidad para no sentir?
La espiritualidad real no es un refugio para evitar, es un camino de verdad y valentía. Requiere entrar en el dolor, sostenerlo y transformarlo. Requiere de tiempo, son etapas que vas cubriendo y capas que vas quitando. Requiere de amor hacia ti misma, para darte los espacios necesarios, para entender que esto no es una carrera de velocidad, que es día a día. Requiere de compromiso hacia ti misma y el proceso, dándote esos espacios de Ser y Hacer, sin críticas, sin juicios, sin comparaciones. Requiere de encontrarte a ti misma, de abrazar todo lo vivido sin juzgarlo.
La luz aparece cuando dejamos de huir de la oscuridad.
La espiritualidad no es una burbuja perfecta, sino un proceso humano y profundo. No es solo meditación, ni frases bonitas, ni pensar en positivo. Es aceptar que dentro de ti hay emociones intensas, heridas y sombras, y que también son parte de tu camino de evolución.
Ejercicio sencillo de honestidad espiritual
- Recuerda una situación reciente en la que usaste una frase espiritual para tapar una emoción.
- Escríbela en un papel.
- Debajo escribe: “La emoción real que estaba evitando era…” y completa lo que surja.
- Lleva tu mano al corazón, respira profundo y repite: “Me permito sentir lo que es real. Aquí y ahora.”
Cierre
El crecimiento espiritual auténtico no consiste en negar lo que duele, sino en permitirte sentirlo y transformarlo. Cuando dejas de anestesiarte, la espiritualidad se convierte en un puente verdadero hacia tu alma.
Mayka Zabala
Terapeuta Holística/ Coach Emocional





