Hola,
mi nombre es Alicia Manzano y soy Terapeuta y Coach Emocional, especializada en resolución de Conflictos y facilitadora de Comunicación No Violenta (CNV).
Hoy voy a volver a hablaros de las relaciones dentro de la pareja. En mis dos artículos anteriores, ya tocábamos este tema y en este artículo quiero bajarlo un poco más a tierra.
Puedes leer los dos artículos anteriores en este enlace.
Hay algo que he observado muchas veces en pareja y es que no son las grandes discusiones las que más daño hacen. Son las pequeñas frases del día a día. Esas que decimos casi sin darnos cuenta. Esas que parecen “normales”. Esas que se repiten. Y que, poco a poco, van erosionando el vínculo.
No es lo que dices, es lo que el otro escucha. Imagina esta escena:
Llegas a casa después de un día largo y dices:
— “Siempre tengo que hacerlo todo yo.”
Quizá lo que querías expresar era cansancio. Quizá necesitabas apoyo.
Pero lo que el otro escucha es:
— “No haces suficiente.”
— “Estoy fallando.”
Y ahí empieza la desconexión.
Frases cotidianas que alejan (aunque no lo parezca).
Te dejo algunos ejemplos muy comunes:
- “Nunca me escuchas.”
- “Siempre estás igual.”
- “Paso, ya lo hago yo.”
- “Es que contigo no se puede hablar.”
Son frases habituales. Pero todas tienen algo en común: Son juicios. Y el juicio activa defensa.
Si vamos más profundo, esas frases suelen esconder algo muy distinto:
- “Necesito sentirme escuchad@.”
- “Me gustaría que compartiéramos esto.”
- “Estoy cansad@ y necesito apoyo.”
- “Me siento frustrad@ y no sé cómo expresarlo.”
Pero como no sabemos cómo decirlo, lo convertimos en ataque.
Cómo cambiar la dinámica (sin cambiar de pareja).
Aquí es donde la Comunicación No Violenta (CNV) se vuelve clave. No porque te dé frases bonitas. Sino porque te enseña a conectar con lo que hay debajo.
Vamos a transformar algunos ejemplos:
- “Nunca me ayudas.”……………. esta desconecta.
- “Hoy me siento muy cansad@ y necesito apoyo con esto»……. esta conecta.
- “Siempre estás con el móvil.”……. esta desconecta.
- “Cuando estás con el móvil mientras hablamos, me siento no tenid@ en cuenta. Me gustaría sentir más conexión contigo.”………. esta conecta.
- “Paso, ya lo hago yo.”…….. esta desconecta.
- “Me doy cuenta de que me estoy frustrand@ porque necesito más colaboración.”…. esta conecta.
La diferencia no es solo en las palabras. Es en la intención.
Uno de los mayores cambios que propone la CNV en pareja es este: Dejar de ver al otro como el problema. Y empezar a ver que amb@s estáis intentando cuidar algo importante.
Cuando alguien se cierra, quizá necesita seguridad. Cuando alguien insiste, quizá necesita conexión. Cuando alguien critica, quizá necesita ser vist@. Esto no justifica todo. Pero cambia la mirada.
Lo difícil no es saberlo… es hacerlo en el momento.
Muchas personas entienden esto cuando lo leen. Pero en el momento real, cuando la emoción aparece…….saltamos.
Porque lo que se activa no es la teoría. Es el patrón. Y ahí es donde aparece la necesidad de práctica.
Imaginaros a una pareja que discute porque uno llega tarde varias veces.
Versión habitual:
— “Es que siempre haces lo mismo.”
— “Es que tú exageras todo.”
Resultado: más distancia.
Versión con conciencia:
— “Cuando llegas tarde sin avisar, me siento insegur@ porque necesito confiar en lo que acordamos.”
Aquí no hay ataque. Hay vulnerabilidad. Y la vulnerabilidad abre conexión.
Cuando una persona en la pareja empieza a cambiar su forma de comunicarse, algo se mueve. No siempre de forma inmediata. Pero se mueve.
- Baja la intensidad de los conflictos.
- Aumenta la comprensión.
- Aparece más claridad.
- Se reducen los malentendidos.
Y poco a poco, la relación deja de ser un espacio de tensión constante.
Quiero decir algo importante: No se trata de hacerlo perfecto. Se trata de hacerlo más consciente.
Habrá momentos en los que reaccionarás. En los que te saldrá el reproche. En los que no sabrás cómo decirlo. Y eso está bien. La práctica no es evitar el error. Es volver.
¿Cómo hacerlo diferente?.
Si has llegado hasta aquí, probablemente algo de esto te resuena.
Quizá te has visto en alguna frase. Quizá reconoces algún patrón. Quizá sientes que quieres hacerlo diferente, pero no sabes cómo. Y es completamente normal. Porque nadie nos ha enseñado a comunicarnos en pareja desde este lugar.
La Comunicación No Violenta no se aprende solo leyendo. Se aprende practicando. Probando. Equivocándote. Volviendo a intentarlo. Y cuando ese proceso se hace acompañado, todo cambia.
Porque puedes:
- ver otras formas de hacerlo
- entender lo que te pasa
- practicar sin juicio
- sentirte comprendid@
Este próximo lunes 13 de abril comienza una Comunidad de Práctica de Comunicación No Violenta enfocada en la pareja, donde durante 4 semanas vamos a trabajar precisamente todo esto.
No desde la teoría. Desde lo real. Con ejercicios, ejemplos y acompañamiento para integrar una forma nueva de relacionarte.
Si sientes que quieres mejorar tu relación, entender tus conflictos y aprender a comunicarte de una forma más consciente, este espacio puede ser para ti.
Puedes escribirme directamente al 656 59 31 19 para más información o pinchando directamente aquí.
La mayoría de las relaciones no se rompen por falta de amor. Se desgastan por falta de comprensión. Y aprender a comunicarnos de otra manera no solo cambia la relación.
Nos cambia a nosotr@s.
Gracias por leerme.
Alicia Manzano






