
¿Y si tu autoexigencia hablara?
La autoexigencia no es un rasgo, ni una patología. Desde IFS es una voz interna que aprendió a proteger, a compensar, a sobrevivir. En terapia, podemos invitarla a hablar, a mostrarse, a transformarse.

La autoexigencia no es un rasgo, ni una patología. Desde IFS es una voz interna que aprendió a proteger, a compensar, a sobrevivir. En terapia, podemos invitarla a hablar, a mostrarse, a transformarse.

Hay momentos en los que el discurso del paciente resuena en el terapeuta con una intensidad particular. No se trata solo de empatía o transferencia, sino de una vibración que toca fibras profundas, a veces invisibles, en el profesional. Uno de esos momentos ocurre cuando el perfeccionismo del paciente se instala en la sala, no como un rasgo aislado, sino como una atmósfera que condiciona el vínculo terapéutico. ¿Qué sucede cuando el terapeuta se ve afectado por esa exigencia silenciosa? ¿Cómo se transforma la relación cuando el perfeccionismo no solo se analiza, sino que se infiltra?

Analicemos entonces desde una mirada integradora esta temática: el Análisis Transaccional (AT), el modelo IFS (Internal Family Systems) y las Constelaciones Familiares, aportan cada uno lente distinta para comprender cómo se construye la exigencia interna y cómo puede transformarse en una relación más compasiva con uno mismo.

Este artículo es una bienvenida a lo que será trabajar esta temática en el taller sobre autoexigencia y perfeccionismo

Cuando nos dicen “eso es psicológico”, el malestar se reduce a algo individual, ignorando el contexto que lo genera. Este artículo reflexiona sobre cómo esta simplificación puede invalidar nuestras emociones y fomentar el aislamiento, en lugar de abrir espacio para el acompañamiento y el cuidado real.

Hay momentos en los que sentimos que algo no encaja dentro de nosotras, pero no sabemos exactamente qué es. Esa sensación de vacío, desconexión o confusión puede ser difícil de explicar y muchas veces nos preguntamos si la terapia es el lugar adecuado para abordar algo que ni siquiera sabemos describir.
En este artículo, te cuento por qué no necesitas tener todas las respuestas para empezar, cómo las emociones están conectadas a tu contexto y cómo la terapia puede ser un espacio seguro para explorar, entender y actuar desde tus valores, sin juicio ni exigencias.

El cierre de un año es el momento perfecto para reflexionar, valorar los aprendizajes y planificar el futuro. Este artículo propone 15 preguntas que te ayudarán a mirar atrás, hacer una pausa en el presente y proyectarte hacia un 2025 lleno de significado. Desde reconocer desafíos hasta priorizar valores y hábitos, estas reflexiones te invitan a avanzar con calma, claridad y propósito.

Buscar la aprobación de los demás puede frenar tu bienestar y crecimiento personal. Este artículo te muestra por qué soltar esa necesidad es esencial y cómo el autocuidado y la terapia online pueden ayudarte a priorizarte. Encuentra estrategias para fortalecer tu autoestima, establecer límites y construir relaciones de calidad que respeten tu camino.

¿Te sientes atrapada en una relación ambigua que te desconecta de ti misma? Este artículo te ofrece tres preguntas reveladoras para reflexionar sobre tus emociones, valores y necesidades. Aprende a tomar decisiones que respeten tu bienestar emocional y te acerquen a relaciones más significativas. Si buscas dirección, estas preguntas son tu primer paso hacia la claridad.

Sentir inseguridad en una relación inestable es completamente normal, no es un defecto personal ni algo que debas corregir. Es una respuesta natural a un contexto donde falta claridad, constancia y seguridad. Esa sensación de alerta no surge porque seas demasiado sensible, sino porque tu entorno no te brinda estabilidad. La clave está en reconocer que no siempre puedes cambiar el contexto, pero sí puedes elegir cómo actuar desde tus valores, dando pasos que reflejen lo que realmente importa para ti, incluso en medio de la incertidumbre.

Cuando el miedo a fallar nos paraliza, es fácil quedarnos atrapadas en la duda. Pero la verdadera seguridad no viene del resultado, sino de actuar en coherencia con nuestros valores. Decidir desde lo que realmente importa nos permite avanzar con claridad, incluso en la incertidumbre. Aunque no podamos controlar el desenlace, cada paso hacia lo que valoramos fortalece nuestra confianza. Si sientes que necesitas apoyo para conectar con tus valores y moverte hacia una vida más alineada contigo misma, pedir ayuda terapéutica puede ser el cambio que buscas. Actuar desde tus valores siempre vale la pena.

En este artículo reflexiono sobre la presión que muchas veces sentimos de estar corriendo sin parar, como si la vida fuera una carrera interminable. Inspirada por la canción «Tocotó» de Amaia, hablo de cómo la sociedad nos exige ser productivas y eficientes, llevándonos a un agotamiento emocional y físico sin que muchas veces sepamos por qué. Nos sentimos atrapadas en esa urgencia de no quedarnos atrás, pero ¿hacia dónde estamos corriendo?
El verdadero desafío es detenernos y preguntarnos si lo que hacemos está alineado con nuestros propios valores, en lugar de seguir corriendo por presión externa. Te invito a que sigas leyendo para acompañarte en esta reflexión.