Sí, finalmente llegó el frío del otoño. El petirrojo ha vuelto a mi jardín. Llovizna. Y las hojas de los árboles amarillean. Es una estación hermosa.
Con el cambio de temperatura aparecen más resfriados. ¿Qué podemos hacer para mejorar el confort y ayudar el cuerpo a reestablecer su equilibrio? Comparto con vosotros unas sencillas medidas.
- Baño de pies caliente antes de acostarse.
Esta medida restablece el calor del cuerpo y descongestiona las vías respiratorias altas. Necesitaremos un barreño con agua caliente que cubra los pies y tobillos. Si podemos cubrir también pantorrillas o parte de ellas, mejor todavía. Permanecemos con los pies en el agua durante 7 – 15 minutos (según de la edad y la paciencia), cuidando que no se enfríe el agua (incluso que el agua termine un poco más caliente que al inicio). Para ello añadiremos agua caliente a mitad del proceso. ¡Cuidado de no provocar quemaduras! Luego secamos bien los pies, aplicamos una capa de aceite corporal, los cubrimos con calcetines y a la cama. Probadlo los adultos: ¡es muy agradable! Nota: el baño de pies caliente también ayuda a conciliar el sueño.
- Infusiones.
Cuando estamos resfriados es importante mantener una buena hidratación mediante ingesta de agua, caldos e infusiones. La infusión de tila y flor de saúco con limón y miel es buena para los procesos de fiebre, mucosidad, tos y bronquitis. Además, tiene un sabor muy suave, fácil para los niños. La infusión de tomillo también es una buena opción, así como la de jengibre con limón y miel. Nota: la miel, mejor sie es cruda, se añade cuando el agua ya no está tan caliente.
- Cuidar el calor corporal.
En los bebés podemos optar por ponerles un gorrito que tape las orejas. En los niños mayores cuidaremos que las manos y los pies estén calientes (si no lo están, los abrigamos con una capa más).
- Buenos alimentos.
Prestemos especial atención a una buena alimentación, evitando tóxicos tan aceptados como el azúcar blanco, por ejemplo. Si tienen menos apetito, respetadlo. Un leve ayuno es positivo durante estos procesos y el cuerpo lo hace de forma espontánea.
- Buen descanso.
Durante el sueño se activan las fuerzas de curación y crecimiento. Lógicamente, durante un resfriado el cuerpo necesita dormir más horas.
- Fiebre.
Sobre la fiebre hablaremos en otro artículo. Merece un espacio propio.


