
No vienen por amor: vienen por miedo a separarse (y eso lo cambia todo en terapia de pareja)
Muchas parejas llegan a terapia de pareja no por amor, sino por miedo a separarse. Nombrarlo cambia radicalmente el proceso terapéutico. La terapia de pareja no siempre busca continuar, sino clarificar. El miedo no invalida el vínculo, pero sí necesita ser escuchado.










