Te mereces a un valiente!

Cuantas veces nos perdemos por “amor” detrás de alguien sin acabar de entender lo desgastador que puede ser mendigar amor o simplemente luchar por alguien que por los motivos que sean no te quiere en su vida.

¿Te has preguntado alguna vez, porque sigo luchando por alguien que ya simplemente no está?

Hace un par de años tuve la suerte de coincidir con alguien imperfectamente perfecto, tuve la suerte de vivir el sueño que cualquier persona debería vivir una vez en la vida aunque sea pasajero, para tener la oportunidad de sentir el amor verdadero y descubrir que la imperfecta perfección existe.

Curiosamente ese cuento de hadas tenía fecha de caducidad, pero fue un regalo que me llevo a descubrir el mejor de los amores.

Siempre he creído que quien quiere estar en tu vida lucha por ello, quien realmente te ama te lo hace saber y yo era de esas, de las que lo hacen saber… una y otra vez, con actos con palabras día tras día, pero me di cuenta que era yo quien lo hacía saber porque no tenía respuesta.

“Quien te quiere en SU vida te lo hace saber” pero analicemos… en su vida no, !en la tuya!

Un día me di cuenta que yo estaba luchando por alguien a quien quería en mi vida pero quizás él no me quería en la suya y si nos fijamos estamos hablando de dos personas. ¿y qué pasa si yo te quiero en mi vida pero tú ya te has ido?

Que no habrá un mañana, que tú luchas y luchas… lloras y te desesperas intentando explicar al otro como lo quieres y que no quieres perderlo y eso sin darte cuenta te consume y te desgasta y crees que quizás un día cambiará y se dará cuenta que realmente lo amaste de verdad pero para entonces ya te habrás desgastado tanto que te habrás olvidado. Y sigues luchando porque quizás ese alguien un día también te amo.

Yo estuve ahí intentando mantener un cuento de hadas sin darme cuenta que el príncipe tenia tanto miedo de ser príncipe que se había convertido en rana y ya no estaba. Ya no podía hacer nada porque era su decisión huir, mientras yo buscaba y esperaba que un día volviera a ser el príncipe, pero no dependía de mi.

No esperes que el otro actúe como tú, porque es distinto a ti.

¿Te has sentido así alguna vez? ¿sientes que estás hablando a alguien que no te escucha? ¿sientes que proyectas el amor hacia alguien que no sabe lo que recibe?

¿Y qué vas a hacer?

El amor es fácil, no hace falta luchar. Si luchas, algo falla.

Cualquier persona merece a su lado a un valiente, a alguien donde despertar cada día a su lado sea un regalo, donde con solo una mirada sientas lo importante que eres, donde la única explicación sea una mirada.

Un valiente que te merezca, que se desnude contigo cada día sin quitarte la ropa, un valiente libre donde la confianza no se hable, se sienta.

Un valiente que a  pesar de los miedos decida arriesgar a tu lado porque aunque con dificultades es mejor estar a tu lado que sin ti.

Olvida luchar para que se queden a tu lado, porque el que te quiera se quedará.

Quizás pienses que fácil decirlo y que difícil hacerlo. No te mentiré es difícil pero no imposible.

Durante más de un año mi primer y último pensamiento del día iban destinados a una persona, día tras día estuve luchando por mantener algo que ya no estaba, quizás se había ido por miedo, por cobardía, porque simplemente yo, ya no era importante.

Día tras día fui desgastando mis fuerzas hasta que un día entendí que YO COMO TÚ, MERECÍA A UN VALIENTE. En este caso yo fui la valiente quien luchó y luchó por alguien que no me merecía pero me enseñó a amar de verdad. Amar sin esperar a no mendigar y a darme a mi misma lo que él no me podría dar.

¿Sabes dónde puedes encontrar ese valiente?

Primero mira dentro de ti, porque está allí escondido. Cuando lo hayas encontrado dentro, llegará desde fuera.



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