
SECRETOS Y MENTIRAS EN LA INFANCIA.
Los niños no necesitan conocer todos los detalles de la vida adulta, pero sí necesitan comprender la realidad que están viviendo.
Cuando en una familia existen secretos, silencios o verdades que nadie nombra, el niño puede percibir que algo ocurre y, al mismo tiempo, recibir el mensaje de que «no pasa nada». Esa contradicción puede llevarle a desconfiar de lo que siente, de lo que percibe e incluso de sí mismo.
A veces, lo que deja una huella más profunda no es únicamente el acontecimiento doloroso, sino haber tenido que atravesarlo en soledad y sin palabras que ayudaran a comprenderlo.
Porque proteger a un niño no siempre significa ocultarle la realidad. A veces significa permanecer a su lado y ofrecerle una verdad que pueda comprender y sostener emocionalmente. Esto es, el derecho a la verdad.











