
Problemas sexuales más comunes y cómo abordarlos en terapia de sexología
La sexualidad forma parte del bienestar físico, emocional y relacional de muchas personas. Sin embargo,

La sexualidad forma parte del bienestar físico, emocional y relacional de muchas personas. Sin embargo,

¿Sufres apagones continuos en casa sin que se pueda identificar ninguna avería eléctrica?

Las cuatro estaciones de nuestro cerebro

El grupo como despertar de la conciencia: bases para una formación transformadora En muchos momentos

Ira, ansiedad y el arte de recuperar tu soberanía interna.
Muchas veces ganamos discusiones externas pero perdemos la calma interna. Este artículo es una invitación a dejar de «obedecer» a la ira para empezar a comprenderla. Te cuento por qué la primavera activa nuestra energía y cómo puedes usar el Chikung y la Kinesiología Emocional para liberar tensiones antiguas que la mente no logra resolver. Si sientes que es momento de dejar de cargar con «carbones ardientes», este texto es para ti.

Las relaciones en los jóvenes están cambiando rápidamente. Desde la Comunicación No Violenta exploramos qué hay detrás, cómo influye en la empatía y qué necesitan realmente para vincularse de forma consciente.

Hace unos días acompañé a una amiga a recoger a su nieto del colegio porque no se encontraba bien.

Callar emociones y necesidades genera distancia y resentimiento. La Comunicación No Violenta nos ayuda a expresar con conciencia, fortalecer vínculos y dejar de vivir desde el silencio emocional.

La compasión es necesaria porque el sufrimiento forma parte inevitable de la vida. Nuestro cerebro está diseñado para detectar amenazas y anticipar problemas, lo que nos ayuda a sobrevivir, pero también nos vuelve muy autocríticos y fácilmente activados ante el malestar. No elimina el dolor, pero reduce el sufrimiento añadido, activa estados de calma y seguridad y nos permite responder al malestar con mayor equilibrio. No es debilidad ni resignación, sino una forma inteligente y humana de cuidarnos cuando la vida duele.
La autoestima depende del éxito y la comparación con los demás, por lo que es inestable. La autocompasión, en cambio, consiste en tratarnos con amabilidad incluso cuando fallamos, ofreciendo un bienestar más constante y saludable.

La compasión no es rendirse, ni justificarse, ni evitar los problemas. Es una forma más sana y eficaz de relacionarnos con nosotros mismos: reconociendo el dolor, tratándonos con respeto y haciendo lo posible por ayudarnos.

Hay conferencias que informan, y otras que te recolocan por dentro. LEX26 pertenece claramente a las segundas.