¿Cuántas veces hemos tenido que poner paz entre los hermanos puesto que se están peleando por algún juguete o por querer ser los primero? ¿Cuántas veces hemos visto que los dos -o los tres o el número que sea de hermanos- buscan afanosamente la atención de los adultos? El tema de celos no deja de ser recurrente en el momento en que hay hermanos.

Muchas veces los padres dudan porque no quieren castigar de buenas a primeras o les gustaría que los conflictos se solucionasen colaborando entre ellos. Y, por cierto, de pequeños, ¿quién no recuerda haber pasado una temporada de celos con sus hermanos?.

En este artículo os comparto unas recomendaciones, unas pautas generales para que podáis aplicar en el momento de gestionar los celos y la competencia entre hermanos, para poder dar el suficiente protagonismo a cada uno de los hijos.

– Hacer diferencias entre hermanos.

Queremos educar a nuestros hijos por igual. Y no es posible. Sí que vamos a trasmitirles iguales valores. Pero lo que con uno funciona al otro es posible que no sirva en absoluto. El cómo decir las cosas, castigar de forma diferente, alabar de forma especial a cada uno, según lo que le guste, forma parte del arte de educar.

– Evitar reñir siempre al mayor delante del pequeño.

En ocasiones será inevitable reñirlos a los dos a la vez y muchas veces no podemos “averiguar” la verdad. Pero cuando sepamos seguro que ha sido el mayor el que ha “metido la pata”, mejor hacerle reflexionar sobre lo que ha hecho en un lugar donde no esté el pequeño delante. En ocasiones será el pequeño el que tiene celos. La pauta sería la misma, evitar reñir al pequeño delante del mayor.

– Si le tenemos que reñir, mejor hablarle como si tuviera mayor edad.

Tendemos a quedarnos algo decepcionados al ver que el mayor hace incluso más tonterías que su hermanito. Si le tenemos que llamar la atención mejor hacerlo de “tú a tú”, haciéndole reflexionar brevemente sobre su comportamiento. Buscando la colaboración y acabando la conversación en tono positivo (“estoy seguro que intentarás hacerlo mejor”) que recriminativo (“te lo tengo dicho más de unas cuantas veces…”). Como hemos comentado, mejor en un lugar a parte.

– Establecer complicidad.

Si el mayor es el que está celoso – en ocasiones es el pequeño-, quizás nos esté reclamando un “trato especial” que no le llega, una relación que lo haga sentir especial. Para ello podemos:

  • Valorarle alguna cosa que haya hecho, un dibujo, un trabajo manual, algo que no se espere. Mejor hacerlo en tono contundente, como si de algo muy importante se tratase.
  • Mostrar a la familia un dibujo o un escrito “por sorpresa”, sin aviso previo. En una reunión familiar, donde haya mucha gente. Puede que pase algo de vergüenza, pero es conveniente que se sienta protagonista.
  • Anteceder que su hermano pequeño se portará mal y que habrá que ser comprensivos, que a veces tendremos ganas de hacer tonterías como él y según en qué momento las podremos hacer, pero que en otros sabemos que nos va a ayudar.

– Si es el pequeño el que tiene celos….

Suele ocurrir que el mayor es más tranquilo, más calmado y reflexivo y el pequeño mucho más activo y revoltoso. El segundo se siente que le cuesta encajar, por sus ritmos de comportamiento, en la familia. Y el mayor se convierte en alguien a quien seguir, en competencia.

Aquí es importante que los padres tengan en cuenta que las pautas que han utilizado para educar al mayor NO suelen servir  para el pequeño. Tendremos que reinvertarnos y buscar formas comunicación diferentes. Pocas explicaciones, órdenes concretas, trasmitir seguridad son pautas generales que nos pueden ayudar.

– Dedicar 10 o 15 minutos cada día al hermano que tiene celos.

Os ponéis delante de él y le preguntáis qué ha hecho durante el día, qué ha pasado, cómo se ha sentido. Es interesante forzar algo la situación, que vea que tenemos intención de estar con él.

Si no quiere hablar o rechaza la situación, sois vosotros los que podéis explicarle cosas, anécdotas divertidas, crear ese espacio coloquial donde él se sienta a gusto y protagonista. Éstas pueden ser pistas de por dónde va la comunicación especial que nos está reclamando al hacer de niño pequeño.

Espero que os sirvan estos pequeños consejos y que sean de ayuda para resolver esos pequeños y a veces repetitivos conflictos. Ya iré anunciando videoconferencias y talleres donde iremos hablando del tema.

Estad atentos al calendario de mi web: siemprequiseestudiarpsicologia.com como a mi página de facebook: Joan Contreras Psicoterapeuta

Os podéis bajar este artículo en Pdf clicando en el siguiente enlace: artículo celos.

En cualquier caso, si os ha gustado o queréis compartir situaciones, podéis poner vuestros comentarios sobre el artículo en el formulario que viene a continuación.

Un saludo.

http://www.joancontreras.com/



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