Primero, ¿Qué es la pedagogía Waldorf?
Para mí, la pedagogía Waldorf es una Educación basada en un conocimiento profundo del SER humano y de las diferentes etapas evolutivas. Esto proporciona las herramientas necesarias para un desarrollo integral del individuo.
El arte, el ritmo y la experimentación son piezas claves que ayudarán a dar seguridad, armonía, conexión y voluntad al niño a lo largo de su desarrollo.
¿Cuáles son las etapas educativas en la pedagogía Waldorf?
La pedagogía Waldorf se divide por septenios:
El primer septenio de 0-7 años se subdivide en : 0-3 Acompañados por la Madre de día y 3-7 Jardín de infancia. El Segundo septenio de 7-14 años sería la etapa de primaria y El tercer septenio de 14-21 años las etapas de secundaria y bachillerato.
¿Cómo influye la pedagogía Waldorf en las diferentes etapas?
En la etapa infantil
Durante los primeros años de vida el niño conoce y comprende el mundo principalmente a través de los sentidos, el movimiento y la imitación. Todo lo que vive deja una profunda huella en su desarrollo, por lo que resulta fundamental cuidar el entorno que le rodea y la calidad de las experiencias que recibe.
El cultivo de los sentidos, un ambiente cálido y acogedor, una alimentación saludable y unos ritmos estables —que alternen actividad y descanso, juego libre en el exterior y juego en el interior, expansión y recogimiento— ofrecen al niño la seguridad y la confianza que necesita para crecer de forma armónica.
En esta etapa, la presencia del adulto es esencial. El niño aprende principalmente por imitación, por lo que el adulto se convierte en su principal referente. La palabra, los gestos, la manera de relacionarse con los demás y de realizar las tareas cotidianas constituyen un modelo que el niño incorpora de forma natural. La palabra clave de esta primera etapa es la bondad: el niño necesita experimentar el mundo como un lugar bueno y digno de confianza.
Los materiales son sencillos, naturales y poco estructurados para favorecer la creatividad y la imaginación. Asimismo, los grupos de edades mixtas (de 3 a 6 años) enriquecen la convivencia: los pequeños encuentran referentes en los mayores y estos desarrollan la responsabilidad, el cuidado y el ejemplo hacia los más pequeños.
Las actividades se organizan en sintonía con los ritmos de la naturaleza, creando un hilo conductor a lo largo del año que aporta sentido y estabilidad. Del mismo modo, la colaboración entre la familia y la escuela resulta fundamental para ofrecer al niño un entorno coherente y seguro, fortaleciendo un vínculo que será la base de muchas de sus futuras capacidades sociales.
El niño pequeño necesita conquistar su cuerpo a través del movimiento. Cuanto más pueda explorar, jugar y fortalecerlo, mayor será el conocimiento de sí mismo y más preparado estará para relacionarse con el mundo que le rodea.
En la etapa de Primaria
En esta etapa el niño comienza a abrirse al mundo con un profundo deseo de conocer y comprender cuanto le rodea. El maestro tutor, que acompaña al grupo durante varios años, se convierte en una figura de referencia desde la que el niño descubre el mundo con confianza y seguridad.
Las capacidades cognitivas adquieren un mayor protagonismo y el aprendizaje de los contenidos cobra fuerza. Sin embargo, el conocimiento sigue llegando de forma viva a través del arte, el movimiento, la experimentación y la experiencia, despertando el interés y el entusiasmo por aprender.
La belleza es la cualidad que acompaña esta etapa. A través de ella se cultiva la sensibilidad, la educación emocional y el vínculo afectivo con el aprendizaje.
La enseñanza se organiza en periodos de tres semanas dedicados a una materia principal, mientras que la lengua y las matemáticas se trabajan diariamente. A lo largo de la semana también tienen un lugar las lenguas extranjeras, las actividades artísticas, las manualidades, el deporte y la horticultura.
Durante la Primaria, los niños recorren las diferentes etapas culturales de la humanidad, permitiéndoles comprender cómo ha evolucionado el ser humano y el mundo en el que viven.
En la etapa de Secundaria y Bachillerato
La adolescencia es una etapa de grandes transformaciones. El pensamiento adquiere una nueva profundidad y surge la necesidad de cuestionar, reflexionar y construir un criterio propio.
Los trabajos prácticos y las experiencias reales ayudan a que las capacidades cognitivas encuentren un sentido personal y puedan transformarse, poco a poco, en intereses y vocaciones.
El lema de esta etapa es «Encontrar mi lugar en el mundo». Para ello, los alumnos participan en diferentes experiencias de aprendizaje fuera del aula, colaborando en entornos tan diversos como granjas, centros con personas con discapacidad, residencias de personas mayores o empresas.
La veracidad es la cualidad que guía esta etapa. El adolescente necesita descubrir qué valores desea hacer propios y construir una relación auténtica consigo mismo, con los demás y con el mundo que le rodea.
La llegada de la pedagogía Waldorf a España
Es una alegría que la pedagogía Waldorf haya crecido tanto en los últimos años dentro y fuera de la península Ibérica. Desde Cataluña pasando por Galicia, País Vasco, Valencia, Murcia, Madrid, Cantabria, Castilla y León, Canarias, Baleares y Andalucía.
Semillas que han dado sus frutos y siguen creciendo y colaborando en ofrecer una visión más integral dentro de la educación actual.
Estas son algunas de las Escuelas con pedagogía Waldorf en Cataluña:







