
Cuando el rechazo no duele por lo que pasó, sino por lo que empiezas a creer de ti
A veces no duele solo que no te hayan elegido, que algo no haya salido, que una persona se haya ido o que una oportunidad se haya cerrado.
Lo que más pesa es lo que ocurre dentro: las preguntas, las conclusiones, las dudas sobre tu valor.











